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CARTA DE PROMOCIÓN
La carta de promoción es una
herramienta muy específica, todavía poco utilizada en
nuestro país, cuyo objetivo es conseguir una entrevista.
Se dirige siempre al directivo con máximo poder de
decisión en el área donde vas a presentar tu
candidatura: Consejero Delegado, Director General, Jefe
de División o de Departamento. Nunca se envía al
Departamento de Recursos Humanos, ni a personas con
niveles profesionales iguales al que tú aspiras.
Esta herramienta “abre puertas”
y permite acceder al mercado laboral oculto con
igual o mayor impacto que a través de la red de
contactos. Ha de usarse siempre con un enfoque
general y teniendo en cuenta que no se trata de
un currículum, sino que es un resumen de tres o
cuatro aptitudes o logros que puedes presentar
en determinadas áreas de especialización
identificables.
Para que la carta de promoción
sea efectiva debe pensarse y prepararse muy
cuidadosamente. No es una tarea fácil, ya que la
mayoría de las personas encuentran dificultades
para escribir sobre sí mismos con objetividad.
La carta de promoción debe cumplir los mismos
requisitos generales de redacción, estilo y
presentación que la carta de acompañamiento al
currículum vitae (brevedad, claridad, calidad,
etc.). Por lo que se refiere a su contenido,
debes tener en cuenta los siguientes puntos:
-
Ofrece tus servicios profesionales de manera positiva:
¿Por qué te necesitan? ¿Qué tienes que ofrecerles? ¿Qué
puedes hacer por la empresa?
-
Cita el puesto de trabajo, si lo conoces, para el que
haces tu oferta de servicios profesionales. Describe aquellas habilidades y competencias que poseas
que te identifiquen con las necesidades del puesto.
-
Pon de manifiesto tus cualidades específicas y
enfócalas hacia los intereses de la empresa a la que te
diriges, matizando lo que podrías hacer para ella.
-
Vende bien tu experiencia anterior, concentrándote en
las aptitudes y logros más apropiados para el tipo de
trabajo que buscas.
-
Expón resultados y explica por qué son importantes.
-
No menciones más fechas que las necesarias; no es tu
cronología personal lo que tienes que hacer, sino un
relato persuasivo de tus aptitudes y posibilidades.
-
No aludas al salario, ni te extiendas sobre tu vida
privada y aficiones.
-
No incluyas referencias.
-
Asegúrate que el lector sepa que deseas mantener una
entrevista con él, y que, en caso de no encuadrar en un
determinado puesto, deseas reunirte para conversar sobre
otras posibilidades dentro de la misma empresa.
El esfuerzo que tienes que hacer para
conseguir una buena carta de promoción, repasando tu
historial profesional y poniendo de manifiesto tus
habilidades y logros conseguidos, te permitirá conocer
perfectamente tu potencial laboral, aumentará tu
confianza en ti mismo, y te preparará para enfrentarte a
la entrevista.
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