De la calidad de tu prospección dependerá
en gran parte el éxito de tu futuro profesional. Una
prospección bien hecha te aportará toda la información
necesaria para elegir la empresa que mejor responde a tus
expectativas. La campaña de búsqueda de empleo tiene como
finalidad evitar que vayas dando tumbos por el mercado
laboral y adaptarte a las necesidades que requiere el
mercado. Para lograrlo tienes que conocer y tener en cuenta
las diferentes fuentes de información sobre las empresas y
las formas de contactar con las mismas.
Es importante que sepas que los puestos
de trabajo publicados en la prensa diaria y especializada y
en los portales de empleo, así como los ofrecidos por los
Servicios Públicos de Empleo, agencias de colocación y
empresas de contratación temporal no suponen más que un 20 %
de las posibilidades reales de empleo que existen y componen
el denominado mercado abierto. Estas ofertas tienen el
inconveniente de la facilidad de acceso a la información, lo
que origina un gran número de solicitudes y aumenta la
competencia entre los distintos candidatos.
La mayoría de las empresas no publican en
los medios de comunicación sus necesidades de plantilla.
Normalmente se trata primero de obtener un buen candidato a
través de la promoción interna o por referencias personales
directas. Buena parte de tu estrategia de búsqueda deberá
estar concentrada en localizar este tipo de vacantes, ya que
en ellas se centra el 80 % de las posibilidades reales de
empleo. Es el mercado oculto, al que puedes llegar a través
de una red de contactos y una búsqueda exhaustiva de
información.
Ciertamente, localizar estas
posibilidades de empleo resulta más difícil y requiere mucho
trabajo. Tu éxito dependerá, en buena medida, de la
tenacidad de tu campaña de búsqueda y de la información que
te proporcione tu red de contactos.
Precisamente, con esa información y con
las pistas que consigas sobre tus empresas diana
constituirás el armazón de tu estrategia de búsqueda de
empleo.